Mis colegas en la provincia de Mendoza, Argentina me invitaron al evento de presentación de la Plataforma de Información de Políticas Públicas (PiPP), que surge desde el ámbito académico en la mayor universidad pública de la región, la Universidad Nacional de Cuyo -donde por cierto he recibido mi formación de grado.

La base para desarrollar este proyecto se encuentra fundamentalmente en las investigaciones académicas y científicas de dicho ámbito, pero con la intención de incrementar el impacto que toda esta producción de conocimientos e información pueda tener en acciones concretas que afectan (en sentido favorable o no) a la sociedad. Como hemos analizado, la disponibilidad de información teórica, indicadores pertinentes, análisis y estudios prácticos, contrastaciones empíricas de ciertos fenómenos, ayudan a la orientación de aquellas personas responsables de tomar las decisiones de implementar ciertas políticas públicas en lugar de otras.

Asimismo, ha mostrado una potencialidad interesante a la hora de evaluar y medir dichas políticas, dado que en general, esta es la fase a la que menos atención se le presta tanto desde el punto de vista técnico como el político.

Uno de los puntos gráficamente más resaltados en la página web de esta inciativa es el de “cómo participar”. Sin embargo, al explorar un poco más profundamente, se ve que está orientado solamente a aquellas personas dedicadas a la investigación o que formen parte de equipos académicos. Si bien este es el perfil de la Plataforma, excluye posibles intervenciones que pueden ser valiosas, sobre todo desde los puntos de vista de efectores de políticas públicas e incluso, los mismos destinatarios.

La producción, divulgación y publicación de información estadística y de base para tomar decisiones es uno de los objetivos de este sistema. Existe una prolífica cuantía de datos dentro de la esfera de la Universidad, sin embargo, no responde a un criterio de eficiencia al existir sistemas de información pública que deberían proveer adecuadamente estos datos. Si bien es cierto que en Argentina el sistema estadístico nacional está agtravesando serios cuestionamientos, un vacío de responsabilidad y un deterioro progresivo y rápido de la calidad de sus productos, se debe lograr una articulación y un trabajo en red entre los organismos públicos dedicados a la tarea de asegurar la disponibilidad de información crítica, con todas las previsiones que debe tener (validez, oportunidad, pertinencia, fiabilidad, replicabilidad y sencillez de obtención).

Volviendo a la PiPP, en ella se da cuenta de trabajos previos realizados por los cuerpos de la Universidad Nacional de Cuyo, que han tenido gran impacto en el posicionamiento de ciertos temas en la agenda pública (o sistémica) y política (o institucional). A pesar de ello, todavía no se está en condiciones de evaluar los resultados e impactos de las políticas públicas que se encuentran en fase de planificación/definición, implementación, o incluso algunas que ya han concluido.

Este post más que una digresión, opinión o relato va a dejar muchas interrogantes planteadas, que me surgieron al ver un documental sobre los “influencers” (o personas que tienen influencia) sobre todo en los ámbitos de la moda, la música y las artes. De todos modos, al estar imbuida en el mundo de la administración y la gestión pública, no pude sino extrapolar algunos conceptos y reflexionar sobre las nuevas tendencias que vienen o traemos a nuestro terreno, que muchas veces implican innovación o modernización.

¿Qué cosas nos influencian a la hora de tomar decisiones?

¿Cómo actúan los flujos de poder en el momento de definir el rumbo de una política, de un proyecto, o incluso de un país?

¿Son contagiosas estas influencias?

¿Cuáles son o pueden ser los caminos por los que viajan estas influencias?

Lo vemos hoy en los países latinoamericanos, y la predisposición de sus pueblos a elegir democráticamente a líderes/gobernantes con discursos y propuestas populistas o de (vamos a llamarle así) pseudo-izquierdas. Esta tendencia también debe ser contextualizada en la situación y las estructuras económicas que se han sucedido en algunos estados, y en la creciente intencionalidad “bolivariana” de una alianza sudamericana.

Como se discutía hoy en clase y algo en el receso, las propuestas de los partidos políticos tradicionalmente de izquierdas se hallan a sí mismos realizando propuestas o tomando medidas más conservadoras que sus colegas de la derecha.

Quizás las teorías de la elección racional nos puedan ayudar a interpretar el tema de la captación de votos como un mero cálculo que realiza el votante, al leer las plataformas electorales, incurrir en costos para informarse adecuadamente, etc., así como el candidato, al minimizar su riesgo a través del acercamiento competitivo a sus adversarios en cuanto a las propuestas.

Les dejo el documental y más info http://vimeo.com/16430345, lo saqué de Ashoka’s Changemakers -sólo en inglés :s …

Saludos!

El otro día en clase hicimos referencia a un método de selección de personal llamado Grohnholm. Aquí les dejo el trailer de \”El Método\” , película de realización hispano-argentina dirigida por Marcelo Piñeyro, en el 2005.

La podríamos ver, ¿no? les dejo la inquietud a los profesores y gente de administración para que podamos contar con los medios “técnicos” un día en la Uni. Mientras tanto, podemos entretenernos con el preview… y las mujeres con algunos de los actores ;)

Saludos!

Este debería ser el sentido de la labor de todo administrador público, una vez que asume su función. Implica una carga ética fundamental a la hora de primero, realizar la planificación del trabajo del organismo al que ingresa, y luego al momento de ejecutarla.

Si bien en esta entrada se está hablando de un cargo con alguna jerarquía, que pueda tener funciones de planificación, decisión y asignación de recursos, el principio de respeto a los valores éticos y  la responsabilidad por el cumplimiento de sus obligaciones formales se aplican a todo funcionario y empleado público.

Últimamente, parece que por las condiciones que posee el régimen de empleo en el mencionado sector, se carece de numerosos incentivos al trabajo eficiente, y cito como ejemplos los más difundidos: remuneración por objetivos, premios por eficiencia (usar menos recursos, es decir, que la administración nos cueste menos a todos ), eliminar la inamovilidad del empleado público, planes de carrera basados en el desempeño y no en la antigüedad… se les ocurre alguno más?

Esto está relacionado con lo anterior en el punto que ambos planteos tienen como objetivo mostrar que tanto la normativa como la realidad concreta de las administraciones públicas “en general” conspiran contra la mejora en la gestión. Existe una falta de flexibilidad en los instrumentos previstos en la legislación, que muchas veces han servido como frenos o justificativos para no encarar programas integrales de mejora, o incluso de algunas medidas sencillas que pueden traer beneficios a una escala relativamente extendida.

Los compromisos asumidos con los ciudadanos al momento de hacerse cargo de algún puesto decisional, en cualquier nivel de gobierno, deben honrarse por sobre todas las cosas. Así, tanto la gestión cotidiana como la estratégica deben encararse con miras a prestar un servicio, cualquiera sea, con calidad, oportunidad y celeridad. Más allá de lo que prescriba una norma. Si no están expresamente prohibidas, deben encararse todas las nuevas herramientas de gestión disponibles para lograrlo.